Son muy divertidas y estupendas para servir despues de una cena o una comida con amigos como hice yo. Puedes poner los mensajes que mas te gusten: refranes, predicciones, chistes... Yo las llené de mensajes y dichos disparatados, muchos de ellos de un gran sabio, Homer Simpson.
Algunas quedaron muy doraditas.
INGREDIENTES: La receta es de Cristina, del blog Kanela y Limón. Para unas 20 galletas.
ELABORACIÓN:
La elaboración es lenta porque hay que doblar muy rapidamente la galleta con el mensaje en el interior ya que se endurecen enseguida y se pueden partir, así que hay que hornearlas de dos en dos para poder manejarlas rápidamente, además resulta más dificil porque !queman!.
Ponemos un vaso boca abajo sobre un papel de horno y marcamos el contorno con un lápiz formando circulos que nos servirán para deliimitar la galleta y que queden redonditas y del mismo tamaño. Le damos la vuelta y lo colocamos sobre una bandeja de horno. Es mejor usar dos bandejas para agilizar el proceso.
Precalentamos el horno a 180º.
Juntamos la harina y el azúcar y las tamizamos juntas. Hacemos un agujero en el centro de la mezcla y añadimos la mantequilla derretida, las claras ligeramente batidas y la esencia. Mezclamos todos los ingredientes ( yo lo hice con una varilla manual), y vamos cogiendo pequeñas cucharadas y las ponemos en el papel de horno, extendiendolas con la parte de atrás de la cuchara por todo el circulo.Tenemos que dejar una capa muy finita, para que al hornearlas queden crujientes ( A mi me quedaron los bordes crujientes pero no el centro de la galleta, que quedo más blandita, así que mis capas no fueron lo suficientemente finitas).
Horneamos entre 10 y 12 minutos o hasta que los bordes empiecen a dorarse.
Las sacamos y pasamos una espatula con movimientos cortos en zig zag para despegar la galletas y muy rápidamente colocamos en el centro el mensaje, doblamos la galleta por la mitad ( !!!SIN APRETAR!!! , que el papel quede holgado en el interior para que no se pegue a la galleta cuando la rompamos) y luego la volvemos a doblar uniendo los bordes, dándole su aspecto característico. Entonces la metemos en un vaso de tubo para que no se abran los bordes y la dejamos enfriar unos minutos. Despues la pasamos a una rejilla y la dejamos enfriar completamente.
¿Que os deparará la fortuna? ¿Os atreveis a descubrirlo?


