Esta es una receta rápida y sencilla para sacarnos de un apuro cuando no tenemos mucho tiempo ( o ganas ) de ponernos a elaborar postres complicados.
Básicamente se trata de una tartaleta de masa quebrada rellena de un ganaché cremoso de chocolate.
- 1 lámina de masa quebrada (si lo preferís podeís utilizar hojaldre)
- 250 ml de nata para montar
- 250 gr. de chocolate ( yo lo he hecho con chocolate con leche. Si lo haces con chocolate negro puedes bajar un poco la proporción de chocolate para que quede más cremoso.)
Engrasamos un molde y los forramos con la masa quebrada. La horneamos hasta que esté dorada y la dejamos enfriar.
Troceamos el chocolate y lo reservamos en un cuenco.
Calentamos la nata. Cuando empiece a hervir la retiramos del fuego y la vertemos sobre el chocolate. Esperamos 1 minuto y removemos continuamente hasta que se disuelva el chocolate.
Vertemos sobre la tartaleta y llevamos a la nevera unas horas hasta que cuaje la mezcla.
Servimos con nata.
Más fácil imposible




